Imaginá por un momento que existiera un método para alcanzar todo lo que te propongas, con solo seguir una serie de pasos como si fuera una receta de cocina.

Interesante, ¿no?. O mejor aún: Que existiera una lista concreta y concisa de 5 pasos, claramente detallados en un único lugar, mediante los cuales alcanzar todos tus objetivos.

Bueno, tengo buenas noticias: eso es exactamente lo que vas a conseguir si lees hasta el final. Y mejor aún: si te suscribís a la lista de correo, te voy a mandar una plantilla para aplicar este método de manera súper simple. Solo tenes que imprimirla, e ir completando cada sección.

No puedo esperar para contarte de que se trata, y que lo puedas aplicar HOY. ¿Empezamos?

Existen muchas prácticas milenarias en oriente que pueden parecernos de ciencia ficción a los occidentales, y una de las más interesantes es la del Kaizen. 

Los japoneses son personas que se entregan completamente a lo que sea que emprendan, buscando mejorar día a día.

Con solo mirar brevemente su historia plagada de guerras, catástrofes naturales y problemas de territorio podemos darnos cuenta que se trata un pueblo sumamente resiliente, que sobresale a pesar de las circunstancias.

No olvides que estamos hablando de un país que se encuentra en lo más alto de la cadena alimenticia del capitalismo. En definitiva…¿cómo lo hacen?

La palabra Kaizen (改善) resulta de la composición de dos kanjis (que son los caracteres usados para escribir en japonés):

  • El kanji 改 (kai), que significa “cambio”
  • Y el kanji 善 (zen), que significa “beneficioso”

Si bien podría traducirse literalmente como “cambio beneficioso”, la traducción al español más útil para nosotros es Mejora Continua.

Ok, ¿y esto de qué me sirve?

Si bien es un concepto que nació para revolucionar la industria, considero que tiene aún más potencial cuando lo aplicamos a nosotros mismos.

Llevando la filosofía Kaizen a nuestra vida, estamos ante un método ultra probado por los japoneses para mejorarnos a nosotros mismos. Usaremos en este artículo, para fines prácticos, una versión modificada de la metodología enfocada al crecimiento personal y a lograr nuestros objetivos.

Ya sea que nuestro objetivo sea aprender a tocar la guitarra, ser mejores oradores o conseguir la libertad financiera, la metodología Kaizen nos sugiere dar pequeños pasos hacia nuestro objetivo de manera continua (idealmente, diaria).

Un error en el que solemos caer mucho los occidentales, es querernos “comer el elefante” de un bocado. Con esto me refiero a que es muy común que usemos al principio toda la energía que nos produce empezar un nuevo emprendimiento, y encontrarnos desmotivados y probablemente sin resultados algunos meses después.

Los japoneses tienen esto muy en claro, y controlan conscientemente esa energía al principio para que no se desborde, forzandose a dar pequeños pasos a diario rumbo a su objetivo.

Esta forma de mejora continua, que avanza sin prisa pero sin pausa hacia su objetivo, nos termina costando bastante poco una vez que se instala el hábito y tiene la facultad de generar excelentes resultados con el tiempo, de manera similar a lo que sucede con el interés compuesto en finanzas.

¿Cómo puedo aplicar el Método Kaizen para alcanzar mis metas?

Veamoslo con un ejemplo. Digamos que quiero aprender a hablar “algo” de italiano, porque mis próximas vacaciones serán en ese país y quiero experimentar plenamente su cultura. Asimismo, supongamos que mi viaje será dentro de 6 meses.

Ahora usemos nuestra versión del Método Kaizen, aplicando los siguientes pasos:

  1. Definición del objetivo (concreto y medible)
  2. Análisis
  3. Diseño del plan de acción macro
  4. Diseño del plan de acción micro
  5. ¡Acción!

1. Definición del objetivo

El objetivo de este paso es llevar algo genérico y poco accionable como “hablar algo de italiano” a algo más concreto y medible.

En nuestro caso, nuestro objetivo concreto y medible será:

Quiero aprender a pedir una habitación de hotel, a pedir comida en un restaurant y poder mantener una conversación breve en italiano en los próximos 6 meses.

2. Análisis

La etapa de análisis implica “hacer la tarea”. En este paso empezamos una investigación acerca de las distintas alternativas que tenemos para alcanzar nuestro objetivo, como así también las particularidades del mismo.

Se necesita un vocabulario de entre 1.000 y 3.000 palabras aproximadamente para poder mantener una conversación básica con otra persona en la mayoría de idiomas. Para nuestro ejemplo, vamos a apuntarle a aprender 1.000 palabras en italiano. Pero acá viene la parte interesante: supongamos que nuestra investigación también sugiere que si elegimos bien esas 1.000 palabras (aprendiendo solo las más importantes del idioma con respecto a la construcción de oraciones) podemos aumentar mucho nuestras chances de comunicarnos eficientemente con nativos de ese idioma.

En resumen: Vamos a aprender las 1.000 palabras más usadas del idioma italiano en los próximos 6 meses.

3. Diseño del plan de acción macro

En este paso, vamos a tomar el resultado del paso anterior y entender que cosas tienen que pasar en esos 6 meses para que llegado el último día de ese lapso de tiempo conozcamos las 1.000 palabras más usadas del idioma italiano.

Una forma de lograr esto es dividir la cantidad de palabras que tenemos que aprender entre los 6 meses, lo que nos da aproximadamente 167 palabras por mes.

Ya tenemos nuestro plan macro: si aprendemos 167 palabras por mes, dentro de 6 meses conoceremos las 1.000 palabras más usadas del idioma italiano

4. Diseño del plan de acción micro

¡Kaizen!

De igual manera que hicimos en el paso anterior, tomemos el objetivo del paso 3 y descompongamoslo a la mínima expresión: 1 día. De esta manera, entenderemos cual es el hábito que tenemos que generar diariamente para alcanzar nuestra meta.

Volviendo al ejemplo, si tenemos que aprender 167 palabras por mes y lo dividimos por la cantidad de días que hay en un mes (30, aproximadamente) nos da que tenemos que aprender unas 6 palabras por día. Ya no parece tan intimidante, ¿verdad?

5. Acción

Este paso es el más importante, y consiste en la creación del hábito.

Para lograr nuestro objetivo necesitamos dedicar un ratito de nuestro tiempo todos los días a aprender 6 palabras en italiano. Como con todo hábito nuevo que querramos instalar en nuestra vida, vamos a atravesar un período inicial de resistencia, pero se irá haciendo más fácil con el tiempo. Necesitamos ser constantes y conscientes durante esa etapa inicial, y cuando menos lo esperes vas a estar aprendiendo esas 6 palabras mientras vas en el colectivo al trabajo o esperas a un amigo.

Entonces, amigo mío, te invito a ponerte en Modo Kaizen y avanzar hacia tus metas de manera lenta y consistente. No me cabe ninguna duda que vas a poder lograr todo lo que te propongas, convirtiendote con cada día que pasa en la mejor versión posible de vos mismo.