Hay infinidad de libros, seminarios y cursos que pueden orientarte acerca de como ganar dinero. El problema con cualquiera de estos métodos es que podes toparte muy fácilmente con lo que se conoce como “parálisis por análisis”. Esto es, debido a que hay tanta información y es tanto el miedo a cometer un error cuando se trata de nuestras finanzas, que nos quedamos bloqueados analizando todo mil veces y nunca actuamos.

Mas allá de la alternativa que elijas para ganar dinero con tus ahorros, hay algunos conceptos básicos (y claves) sobre el dinero que me gustaría contarte para que te acompañen siempre. Son justamente muchos de estos conceptos los que las familias acaudaladas enseñan a sus hijos desde muy temprana edad, y que para el resto de nosotros implica un esfuerzo extra encontrarlos.

Nivelemos un poco la balanza… ¿Te parece?

1. Gasta lo que queda después de ahorrar, en vez de ahorrar lo que queda después de gastar.

Este trabalenguas esconde dos conceptos clave para ganar dinero y lograr la independencia financiera: el hábito del ahorro y la gestión inteligente de tu capital.

Para ganar dinero con tus ahorros, primero necesitas generarlos. El concepto de ahorro es tan importante que si pudieras llevarte una sola cosa de este artículo me encantaría que sea aprender a ahorrar.

La manera correcta de ahorrar, como sugiere el título, es que separes un porcentaje de tus entradas de dinero para tal fin y que recién con lo que te quede disponible pienses en gastarlo. Lo más importante es generar el hábito de ahorrar todos los meses una parte de tus ingresos (intenta definir que % va a ser en tu caso y procura respetarlo), porque aunque sea poco, se irá acumulando con el tiempo.

Así que, cuando llegue el próximo sueldo o pago por tu trabajo, lo primero que tenes que hacer es automáticamente separar el porcentaje destinado al ahorro. Suele ser una buena idea usar una cuenta bancaria separada para tus ahorros, o podrías guardarlo en efectivo en tu casa en una moneda estable como el dólar (es decir, comprar dólares con el dinero que hayas separado para ahorrar y guardarlo).

2.  El truco no es ganar muchísimo dinero

No importa en absoluto cuanto dinero generes, porque si tus gastos son altos, tu capacidad de ahorro va a estar seriamente comprometida. Mucha gente que desea enriquecerse se enfoca pura y exclusivamente en generar la mayor cantidad de ingresos posibles, cuando en realidad hay una estrategia mejor. Si bien lo anterior es importante, también tenemos que intentar optimizar constantemente la relación entre ingresos y gastos. Cuanto mejores seamos aumentando la diferencia entre el dinero que nos ingresa y el que sale (en forma de gastos), mayor va a ser nuestro patrimonio y los ahorros que podremos luego invertir.

3. Invertí en vos mismo

No existe mejor inversión a mediano y largo plazo que invertir en uno mismo. Todas las decisiones de vida que tomemos, tanto financieras como de cualquier índole, están fuertemente relacionadas con este concepto. En cuanto a temas financieros como los que estamos discutiendo acá, difícilmente encuentres una mejor forma de usar tu dinero que capacitandote constantemente vía seminarios, libros, webinars, conferencias, etc. Te aseguro que cuanto más entiendas lo que estás haciendo en estos temas, más rentabilidad vas a obtener de cada dólar invertido.

4. ¿Siempre es malo endeudarse?

No.

Hay muchas situaciones en las cuales tomar dinero prestado puede ser una alternativa excelente. La manera de saber si un crédito es bueno o malo para vos, va a depender de que vayas a hacer luego con ese dinero y cuales sean las condiciones del préstamo. En líneas generales, tenes que asegurarte de entender perfectamente 3 aspectos del crédito:

  • Plazo de repago (en cuanto tiempo tengo que devolver el dinero)
  • Tasa de interés (T.N.A., o Tasa Nominal Anual). Es interés que me cobra quien me presta el dinero por el servicio. Cuando termine de devolver todo, voy a haber devuelto el capital que me prestaron más un % de ese monto en concepto de intereses.
  • Otros costos. Al evaluar un crédito, siempre mirar el C.F.T. y considerar eso como tu tasa de interés. el C.F.T. (costo financiero total) está compuesto por la T.N.A. del crédito más todos los otros gastos “encubiertos”.

En caso que estés pidiendo un crédito para invertir ese dinero en otra cosa, otro cálculo importante que vas a tener que hacer es el relacionado a cuanto retorno estás esperando obtener de ese dinero. Si el retorno supera los costos del crédito, no solo el préstamo va a ser “gratis” para vos sino que también estas ganando dinero al endeudarte. Un ejemplo fácil de lo anterior sería tomar un crédito personal en un banco al 45% de CFT, y luego prestarle ese dinero a otra persona cobrándole una tasa de interés superior a eso (digamos, por ejemplo, del 60%).

5. Tipos de inversiones

Son muchos los tipos de inversiones posibles, desde prestarle dinero a un amigo para que empiece su negocio de diseño web hasta invertir en acciones de EEUU como Apple o Facebook. Sin embargo, los más comunes suelen ser los siguientes:

  • Bienes Raíces: es el tipo de inversión estrella de latinoamérica, sobre todo en países como Argentina. Se puede generar una renta al comprar una propiedad y luego alquilarla, o comprando barato y vendiendo caro. Mucha gente también busca propiedades en mal estado, las recicla por relativamente poco dinero y luego las vende bastante más caras. No hacen falta grandes conocimientos para este tipo de inversión, pero necesita tiempo y dedicación en muchos casos (con costos de mantenimiento que pueden llegar a ser altos)
  • Bolsa de comercio: Requiere ciertos conocimientos mínimos del funcionamiento de los Bonos y las Acciones, y el riesgo es un poco más elevado pero así también el beneficio potencial.
  • Fondos Comunes de inversión: Similar al anterior, pero con algo menos de riesgo porque la constitución de la cartera de bonos y acciones se delega a un profesional. Sacrificando algo del beneficio de invertir en bonos y acciones, le estamos pagando a un grupo de especialistas que eligen por nosotros la mejor combinación de bonos y acciones para nuestro portfolio.
  • Depósitos: Si decidís guardar tus ahorros en el banco, este te va a pagar un % de interés por ello. Generalmente los que mayor retorno traen son los depósitos a plazo fijo, donde te comprometes a no sacar el dinero del banco por un período de tiempo y este te paga un % de esa suma en concepto de intereses por ello.

6. La magia del interés compuesto

Uno de los conceptos más importante en finanzas (sobre todo, las nuestras) es el de interés compuesto. Cuando invertís dinero, recibís a cambio intereses al final del período de la inversión. Si ese dinero (el capital inicial + lo intereses) lo re-invertís, vas a estar aumentando tus ahorros exponencialmente con el paso del tiempo.

A modo de ejemplo, si invertís us$10.000 a una tasa del 10% anual, al cabo del primer año vas a tener us$11.000 (us$10.000 iniciales más los us$1.000 en concepto de intereses). Si re-invertimos los intereses una y otra vez, al final de cada año estaríamos aumentando nuestro capital de la siguiente manera:

  • Año 1: us$10.000 de capital + us$1.000 de intereses = $11.000
  • Año 2: us$11.000 de capital + us$1.100 de intereses = $12.200
  • Año 3: us$12.200 de capital + us$1.220 de intereses = $13.420
  • Año 4: us$13.420 de capital + us$1.342 de intereses = $14.762
  • Año 5: us$14.762 de capital + us$1.476,2 de intereses = $16.239

Todo esto asumiendo que en el medio no reforzamos nuestro capital e inyectamos más dinero, con lo cual aceleraríamos aún más las ganancias. El secreto del interés compuesto es empezar lo antes posible para que el tiempo juegue a nuestro favor, y vayamos ganando dinero consistentemente y cada vez más rápido. ¡Kaizen!

7. Múltiples flujos de dinero.

La situación ideal en las finanzas de una persona se logra cuando logramos tener múltiples fuentes de ingreso de dinero, no solamente nuestro sueldo o las ganancias de nuestro emprendimiento. Cuantas más fuentes de dinero generemos, menos riesgo vamos a tener de comprometer nuestro capital si alguna no funciona. Asimismo, nos va a permitir tomar más riesgo en alguna de ellas sabiendo que estamos cubiertos si no funciona, con lo cual la ganancia potencial aumenta.

Pone tus ahorros a trabajar para vos, ¡no los dejes envejecer aburridos bajo el colchón!

8. Nunca pongas todos los huevos en una misma canasta

Hay dos máximas que tenes que recordar:

  1. Toda inversión implica un riesgo
  2. A mayor riesgo, mayor es la recompensa potencial

Es por esta razón que te recomiendo que nunca inviertas todo tu dinero en un solo lugar. Primero porque si no funciona, podes perderlo todo (o gran parte). Y segundo, porque al diversificar tu cartera de inversión estas repartiendo el riesgo, lo cual te permite como te mencionaba antes tomar más riesgo en algunas y menos en otras. En el mejor escenario, podes ganar más dinero que si lo hubieses invertido en un solo lugar, y en el peor quedarías empatado o perderías relativamente poco.

9. Necesitas un plan

Ya sea que tu objetivo sea comprarte una casa, abrir un restaurant o viajar por el mundo, necesitas un plan.

Volviendo al enfoque Kaizen, ponete metas claras y diseña un plan progresivo para alcanzarlas. Por ejemplo, si tu objetivo es conseguir el dinero para comprarte un departamento de 2 ambientes en 5 años, hace las cuentas para analizar cuanto dinero necesitarías generar anualmente y con ese dato podes estudiar las distintas alternativas de inversión que te ayudarían a conseguirlo. De ahí en adelante, va a depender de tu resistencia al riesgo la elección de cual camino tomar.

10. Disfruta el dinero

Por último, nunca pierdas de vista que el dinero es un medio para lograr un fin y no el fin en sí mismo.

Disfrutalo, invertí en experiencias, date gustos y recompensa tu disciplina periódicamente. Esto no es tirar el dinero, sino invertir en una bocanada de aire fresco para seguir ejecutando tu plan metódicamente y sin interrupciones.